Sábado 1 de marzo de 2008 a las 16:15 (hora local). Lugar: Palacio Raúl González Blanco, el que no hace nada (así lo llaman algunos). Resultado: Cervecería El Greco 30 – Degollaos 64.
Todos pudimos asistir a un correoso partido, marcado por la violencia verbal que llevó hacia las amenazas más típicas que se pueden dar en un partido de baloncesto. Entremos en detalles:
El partido comenzó con el salto inicial (algo que resulta bastante lógico), el cual tuvo serias consecuencias para el equipo local (El Greco), ya que sabían que el empate era el mejor resultado que podían conseguir, después de observar el juego que se desplegó. El primer cuarto fue una toma de contacto, para los dos conjuntos, siendo el visitante el que consiguió darle más fluidez al juego. Durante este periodo, ocurrió un percance en el equipo cervecero, su mejor jugador, conocido como Elvis, jugó sin ficha. La colegiada Olga, advirtió sobre ese asunto y ya no pudo participar más en el partido. En este momento, su equipo supo que ya no había nada que hacer, sólo podían morir dignamente o comenzar a quejarse al árbitro y, poco a poco, decidieron tomar el segundo camino.
Después de muchos encontronazos, con amago de tangana (una de tantas) y con la máxima agitación, llegó un desafortunado incidente. El tobillo del mejor matador de los de Usera y primer jugador Africano en sus filas, decía adiós al partido, al pisar a un contrincante. Su tobillo se fue y volvió, pero ya nada fue lo mismo. En ese momento los gritos de dolor alertaron hasta a los humahuaqueños que bailaban felices en el parque. Todos nos temimos lo peor, los ánimos se calmaron, llamaron a la ambulancia. John Rambo trató de salvarle la vida, sabiendo que también era un tipo duro, pero al no ser una herida de bala, no pudo obrar el milagro.
Al estar cuatro en pista, tuvo que salir un jugador especial, especialmente mareado y demostró su clase y no ser el guitarrista de Pereza. Al final, llegó la ambulancia y The African sobrevivió. Diagnóstico: esguince. Pero estará de vuelta para los play-off y ahí se verá el verdadero valor de las victorias. No hay que confiarse.
Un saludo a todos mis lectores de parte del sustituto del sustituto del que escribe las cróncias. Espero que sea de vuestro gusto.
A continuación el reportaje gráfico:

Momento en el que African se rompe

African tranquilizando a la afición y compañeros. I'm OK, man, you know.




